Josep Gil se estrena al frente de la Banda Sinfónica en el Aniversario del Teatro Montecarlo, “donde se siente la pasión y devoción por esta banda”
Aunque dice no ser profeta en su tierra, Josep Gil Gil es Director Artístico del Ciclo de música clásica Crea Escena Vila-real, acercando a su ciudad natal la música clásica, en un cita que celebrará su séptima edición en 2026. Este año estará marcado por el arranque de un nuevo reto musical, asumiendo la dirección de nuestra Banda Sinfónica.
Entrevista
- ¿Cómo llega la música a tu vida? Comienzo muy joven en Villarreal, por supuesto en el mundo de la banda y, aunque era un enamorado del saxofón, tenía alma clásica, el repertorio orquestal me parecía increíble.
- ¿Cuando descubres que tu pasión es la dirección? Sobre los 15 años me doy cuenta que quiero ser director y con 18 años asumo la dirección de la Banda Juvenil de mi sociedad. En esa época tengo la suerte de participar en Masterclass de verano con Henrie Adams, Salva Sebastià o Jose Rafael Pascual-Vilaplana, entre otros, y aunque acabé la carrera de saxofón con Matrícula de Honor, cerré el instrumento y me marché a Estonia a estudiar dirección de orquesta y coro. Allí es donde descubro el mundo de la dirección y mi pasión por él. Tras acabar mis estudios, descubro el mundo de la ópera al entrar como director asistente de la Ópera Real de Valonia, en Bélgica.
- ¿En qué director te miras? Hay muchos directores que admiro pero lo último que quería cuando decidí dedicarme a ello es ser “una copia de”. Mi primer mentor, Jesús López Cobos, me emocionaba en los ensayos y desde ahí, he tenido la suerte de poder viajar y disfrutar de grandes directores como Andrés Orozco-Estrada, Andris Nelsons, Simon Rattle, Edwrad Gardner o Paavo Järvi. Además, he tenido la suerte de trabajar con grandes directores Daniel Oren, Gustavo Gimeno o Gustavo Dudamel. Es fascinante su técnica y me gustaría llegar a ser tan grande como ellos, pero a mi manera. Tienes que ser uno mismo para convencer al músico, no puedes impostar, tienes que sentirlo y transmitirlo. Esta profesión es una carrera de fondo, hay que trabajar muy duro y no dejar de formarse. La dirección debe ser motivación, creación y tiene una faceta divulgativa muy importante y por ello, le tengo mucho respeto a la figura del director. Debe ser capaz de fascinar tanto al músico como al público, con sonidos que quizás sean desconocidos para ellos y de los que deben enamorarse.
- ¿Qué opinas del repertorio original para Banda Sinfónica? He trabajado menos este repertorio así que lo estoy descubriendo a este nivel semiprofesional y es fascinante. Escucho mucho a Salvador Sebastià, nuestro Director Artístico, al que tengo mucho respeto. Es un repertorio con una paleta de colores increíbles, que se aproxima a la del repertorio orquestal del siglo XX, aunque mucho más rico en el plano de la percusión, por ejemplo, y si consigues llevarlo al máximo interpretativo, puede ser increíble. El mundo sinfónico de la banda del siglo XXI es un paso más allá.
- ¿Conocías a La Artística? Como músico formado en un banda había oido hablar de esta banda. Tuve la suerte de estar el pasado año en el Mano a Mano y descubrir su potencial en primera persona. Tengo el sonido de banda muy presente, he crecido con él, y cuando comenzó a sonar “Elytra” de Paul Dooley, fue un shock. No escuchaba a una banda, era algo más. Las articulaciones de la cuerda de viento madera, la nitidez de los metales y los planos sonoros, fue increíble. No había escuchado nada a ese nivel en un auditorio al aire libre. Tras escuchar ese concierto y surgir la oportunidad, me atraía mucho el proyecto, aunque sinceramente, cuando me presenté a la selección, pensaba que no sería elegido porque no he dirigido a ninguna banda antes. Vengo del mundo de la orquesta y pensé que quizás se valoraría más en ese punto de mi currículum.
- Como parte del proceso de selección tuviste la oportunidad de dirigir el Concierto de Santa Cecilia, ¿cómo te sentiste sobre la tarima de Montecarlo? Sentí mucho respeto por la institución, su historia y su tradición. No conocía el Teatro Montecarlo, lo descubrí en la entrevista personal y en él se siente la pasión y devoción por esta banda. Para ese concierto escogí un repertorio muy complicado que se montó en sólo dos ensayos y medio. Ya en el segundo ensayo sentí que los músicos estaban dando el máximo, y fue una sorpresa muy grata, emocionándose aún más por el proyecto.
- ¿Cómo están siendo estos primeros meses de trabajo? Están siendo semanas de conocernos, después de una primera toma de contacto express. Ahora empieza la relación, el día a día, y se planifica diferente. Estoy trabajando mucho la concentración, ensayar cómo se va a tocar en el concierto, experimentar la emoción, que sientan esas mariposas en el estómago. Espero que esos jóvenes que acaban de llegar a la banda mantengan su pasión por la música durante muchos años. Es muy importante que el proyecto les enamore y que, aunque quizás no se dediquen profesionalmente a la música, continúen en la banda como grandes amantes de la música.
- Este próximo 4 de abril será tu primer concierto como Director titular de “Los Feos”. Háblanos un poco del repertorio escogido para celebrar el Aniversario de Montecarlo. Me he decidido por un repertorio completamente original para banda, girando sobre la figura de Gaudí, en el centenario de su muerte, y el proceso de creación de una catedral. Abrirá “Teatro Montecarlo” de Aurelio Pérez Perelló, con muchísimo cariño y respeto por esta Sociedad, simbolizando la creación en sí del edificio. Le seguirá “Imaginaciones” de Hardy Mertens, con arreglo de Ximo Tarín Micó, que recrea ese mundo irreal lleno de ideas y ensoñaciones, que llevan a crear de la nada algo grandioso.
Y la primera parte se cierra con “Les fàbriques” de Rafael Beltrán Moner, celebrando su 90 aniversario. Tenía claro que su obra tenía que estar en mi primer concierto como titular. Ambos somos de Vila-real y crecí con un respeto enorme a su figura. Es un compositor para banda que ha conseguido convertir motivos populares en sinfónicos, creando obras descriptivas increíbles. Con 18 años me dijo que debía dedicarme a la dirección y le tengo muchísimo cariño. Pude estar con él en el estreno de esta obra por la Banda Municipal de Castellón en 2012 y es un honor dirigirla.
En la segunda parte, sonará “The Great Spirit (El Gaudir del Geni)” de Ferrer Ferran, sin duda, una de las figuras de la composición valenciana más internacional. Esta tercera sinfonía, inspirada en Gaudí, es colosal, como la Sagrada Familia. Tengo un vínculo muy emotivo con su banda, la Primitiva de Paiporta, a quienes conocí con motivo del concierto que la Filarmónica de Gran Canaria ofreció en beneficio de esta Sociedad tras la DANA, y que me acompañarán en este primer concierto dirigiendo a La Artística. - ¿Cómo ves tu futuro al frente de “Los Feos”? Este concierto es el primer paso de muchos y espero conseguir que los músicos crean en el proyecto tanto como yo. Me ilusionaba muchísimo antes de llegar y el día a día sigue ilusionándome, por lo que voy a intentar dar el 200%, como en todos los proyectos que emprendo. Me siento afortunado de trabajar con gente extraordinaria a nivel musical y sobre todo personal, en esta Sociedad.
Ojalá mi legado en esta banda sea conseguir un buen trabajo técnico y que el nivel interpretativo sea extraordinario.
